despelote_alegria en movimiento_regalos de la maternidad

¿Qué te ha traído la maternidad?

A mi, la maternidad me despelotó el cuerpo (preparto, parto, postparto, lactancia…) y me despelotó el alma. La maternidad, saca de mi todo mi ser, con todas las luces y sombras, muchas de ellas no reconocibles hasta ese momento.

En mi infancia y juventud tuve mucho pudor a mostrar mi cuerpo y emociones.. mucho. Tenía una fantasía mental constante, ¿qué van a pensar de ti? ¿voy a gustar? ¿me van a rechazar?me decía a mí misma: ”Leti, estás llena de imperfecciones y mejor quédate tapadida y no digas lo que sientes”. Todo esto,  me taladraba la cabeza y me imposibilitaba estar en calma, presente y disfrutando cada momento de esa “gran” etapa.

¿A algunas de vosotras os ha pasado e, incluso, os pasa hoy en día?

Con la maternidad y, especialmente la lactancia, fui sanando la dificultad de mostrarme físicamente

Me he PERMITIDO mostrar mi cuerpo sin tabú y eso me ha dejado muy en paz emocional y mentalmente.

Visto con el tiempo, siento que no me importaba mostrarme porque había de base un objetivo social, alimentar a mis criaturas. Y aunque fuera así, a mi esto me ha servido para algo que llevaba arrastrando prácticamente toda mi vida; “quitarme una vergüenza enorme a que se viera mi cuerpo y emociones, a mostrarme con todo lo que soy”.

Esta fase vivida en dos etapas (tengo dos hijas) me ha ido ayudando a sanar muchas heridas  emocionales y mentales, viendo con una mirada mucho más amplia, lo realmente importante y lo no tanto, lo superficial y las creencias patriarcales.

¿Qué siento ahora prioritario para mi, y siento que es prioritario para nosotras las mujeres?

Aceptarnos y querernos cada día más, con todo lo que Si hay.

Hemos venido al mundo a vivir, a experimentar, compartir y disfrutar… y somos nosotras las que nos tenemos 24 horas del día. Y somos nosotras las que nos tenemos que querer, por encima de todo.

Pero claro, esto no nos lo han enseñado, o más bien, nos han dicho que es egoísmo, y que el egoísmo es la peste, y que para estar guapa hay que sufrir, y que una mujer si no sufre y está guapa, está perdida y se quedará sola… (aún tengo en el cuerpo la imagen de mi abuela materna peinándome y diciéndome estas palabras, que ella habría también aprendido, interiorizado y repetido a mi madre…).

Pues no mujeres, no tenemos que sufrir, ni estar constantemente guapa para agradar a los demás más que las demás (competencia).. mucho han sufrido las mujeres en la historia y nosotras podemos dar pasos importante para el cambio.

Mi camino es estar tranquila conmigo en cada momento, gustarme a mi, respetando mis ciclos y emociones y cooperar para que cada vez seamos mas nosotras mismas y podamos disfrutar de la vida sin sufrimiento impuesto.

¿Cuál es tu camino? ¡Me encantará escucharte comadre!

Dedico este compartir a todas las mujeres, en especial a nuestras abuelas, y a mí misma con todos los pasitos que estoy dando.

Agradecida a mis dos abuelas, Paca e Isabel.Q