madres que se divierten_mujeres completas_Mas que Madres_Alegria en movimiento

¿Cómo te amas a ti misma?

Así como nos amamos, es como enseñamos a los demás a amarnos.

Es raro dudar de cómo y cuánto amamos a nuestr@s hij@s, pero sabemos ¿cómo nos amamos a nosotras misma?

Para amarnos, hace falta estar en conexión con nosotras mismas, con nuestro cuerpo y emociones, con nuestras necesidades y deseos. Para amarnos tenemos que conocernos, aceptarnos con todo lo que somos y autocuidarnos. 

Y esto parece sencillo pero no lo es tanto para nosotras, madres, que nos cuesta PARAR y no estar atendiendo a nuestras peques, trabajo, casa… Nuestro cuerpo y mente, en muchas ocasiones, va de un lado para otro como autómata apagando fuegos.

Y me pregunto, ¿cuándo vamos a apagar nuestro fuego interno, nuestras necesidades y deseos? Sólo cuando nos prioricemos y escuchemos, parando y soltando lo externo, aunque sea unos minutos, una hora… No tiene ni que ser un día o fin de semana completo.

Y esto aunque parece difícil es posible, os lo aseguro.

Hoy, para ir trabajando el músculo de la escucha, os hago una propuesta muy sencilla: Beber agua consciente y sonriente

La propuesta es beber al menos cinco vasos de agua diario. Al beber cada vaso, respirar profundo antes de ingerirlo, colocar los pies bien sobre el suelo (a poder ser descalzas), aflojar la pelvis y lumbares, coger el vaso con ambas manos sintiendo el contacto, sonreirnos y beberos el vaso saboreándolo como si fuese el mejor elixir del mundo. Al terminar soltar por la boca un suspiro y relajar el cuerpo con una gran sonrisa. Si no son cinco vasos conscientes al día, no pasa nada. Lo importante es soltar la culpa e ir dando pasitos, cada una al ritmo que puede y necesita.

¡El autocuidado puede empezar por lo más básico! y, para que empiece, tenemos que ir tomando consciencia y dando pasos para nosotras en nuestro día a día.